viernes, 20 de enero de 2017

Lo siento... no siento.

Lo siento, dicen que un mar en calma no hizo a ningún marinero experto, concuerdo, pero las aguas de la vida misma me tienen sumergido en esta pausa.
 Estoy cambiante como el sol, día tras día, hora tras hora, cigarrillo tras cigarrillo. Despierta en mi, dormida en ti, todo lo que hablamos se convierte en ruido, se hace agua de mis ojos y penas de mil almas.
                             No siento dolor, no sangro, no duermo, no respiro.
Las fotos en el cajón, y el cuenta gotas en la mano, esperando por ti, desesperando por mi. 
 Mis tardes no son tan largas como mis pensamientos, mis noches casi eternas como para dormir, por siempre jamás en tus brazos.  
 Lo siento... no siento la desdicha de la victima, se que debería, porque por dentro me rompo como las promesas, y me desarmo en llanto cual niño tras caída. Mientras tanto en mi In Eternum viaje al subsuelo del inconsciente, lugar de las mil caídas que ya tuve, pero tan distintas una de otras...                                        Amargas, grises, lúgubres y mas amargas.
 Vuelvo a rondar por ahí, sin rumbo, desorientado, y no es culpa de nadie, a estas alturas ya nadie sostiene el timón de esta nave, que sin brújula ni norte se marea y se pierde en el nublado porvenir de pantalones largos y camisas planchadas.
 No siento que sea ni muy temprano ni muy tarde, no creo que sea solo cuestión de tiempo, no siento tu sonrisa, no veo mas allá de la mía que hace tanto no veo.
 No siento el amor de verano ni la melancolía del otoño, no siento el deber de llamarte, pero la necesidad de ir a buscarte me golpea la puerta. ¿Quien me ha robado el mes de Abril?, ya no siento la espuma del Corso y ni las mas mínimas ganas de sentir. 
                                                                                       
                                                                                      Lo siento... no siento.

 "... En mi In Eternum viaje al subsuelo ..."

miércoles, 18 de enero de 2017

Así como empieza, así como termina.

"Sabe amargo el licor de las cosas queridas, es la hora de huir, la Despedida" 
"Todos los momentos en los que te hice feliz, son los restos de nuestro amor"

                                                             Fito Paéz


Un fuerte dolor de panza, el inconfundible nudo en el pecho, los ojos vidriosos y la cama fría.
 Ahora que mis noches son eternas lamento que todo se haya desencadenado de tal forma.
 Tengo tus fotos en un cajón y tu sonrisa en mi alma, las palabras se me escapan y mi metáfora se quedo con vos, pero eso me deja tranquilo, ya que vas a tener algo mio por siempre.
 En cambio yo me quedo con todo  y a la vez con nada. Tengo tu canción, pero nadie que la escuche, todos los escritos que te dediqué se destiñen, se pierden, carecen del sentido que alguna vez sirvió como motor, estoy quieto, pero todo se mueve dentro de mi.
 Freud estuvo siempre de mi lado, pero lo que una vez nos acercó hoy nos aleja tanto.
 Escondido en este ensayo yace mi ultima bala, nuestro amor y nuestro dolor, que supieron ir de la mano con nosotros.
 Confundo gotas de sudor con lagrimas. ¿Quién te dijo que era fácil elegir? Y cuanto frió hará este verano, qudandote o yendote.
           Y esto será siempre así... tan solo así serás feliz.



"Ahora que mis noches son eternas"