Los dias siguen corriendo, el sol sale, se muestra y se va, todos los dias...
Las personas seguimos caminando, hacia el mismo lugar, todo el tiempo, siempre igual.
Auroras boreales se desprenden de mis dedos, erradicando todo tipo de limite, rompiendo estructuras, desmintiendo, desenmascarando.
No hay verdad, pero hay mentira, no hay un camino, pero si hay direcciones, no hay salida, pero te siento lo suficientemente cerca y con la distancia necesaria como para sonreir.
No fue tu culpa, no caigamos en el triste recurso del que "no tenia que terminar así", a esta altura creo firmemente que las cosas pasan por algo, en el momento justo, y somos así, complicadamente simples *no se si se entiende la idea*.
Nos regimos por normas impuestas y las damos por leyes absolutas, nos apoyamos sobre el punto debil y le rezamos a dios que no se rompa, en vez de caer, y cuando caemos nos encariñamos del suelo, su frío abrazo nos cautiva, nos atrae, nos hace parte.
Los dias siguen corriendo... yo ya no camino igual, ni por los mismos lados, mi neutralidad interna se esfuma, dando paso a un Nirvana, viajes astrales muy lejos de mi, muy lejos de todo, atravezando el limbo de los dias grises y las caras sin rostros, de las miradas vacias, de los besos sin amor.
El limbo suele ser un lugar, ese lugar que queda entre la espada y la pared, pero hoy vamos a decir que es un estilo de vida, porque todo se muere, y el vacio es un lugar normal.
Los dias siguen corriendo, pero yo corro más rapido.
lunes, 18 de enero de 2016
Vive y deja vivir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario